EL AGUA QUE QUERÍA SER FUEGO-Cuentos para dormir-

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EL AGUA QUE QUERÍA SER FUEGO
Anónimo.

historiadeunagota«Ya estoy cansada de ser fría y de correr río abajo. Dicen que soy necesaria, pero yo preferiría ser hermosa, encender entusiasmos, encender el corazón de los enamorados y ser roja y cálida. Dicen que yo purifico lo que toco, pero más fuerza purificadora tiene el fuego. Quisiera ser fuego y llama».
Así pensaba un día el agua del río de la montaña. Y, como quería ser fuego, decidió pedir al Abuelo de la Montaña que cambiara su identidad:

«Querido Abuelo. Tú me hiciste agua. Pero quiero decirte con todo respeto que me he cansado de ser transparente. Prefiero el color rojo para mí. Desearía ser fuego. ¿Puede ser? No recuerdo que tú mismo te compararas nunca con el agua. No es un simple capricho.
El agua salía todas las mañanas a su orilla buscando la respuesta del Abuelo de la Montaña. Una tarde, un viento cálido y suave, trajo hasta ella una voz que decía:

«Querida hija: vengo a contestarte. Parece que te has cansado de ser agua. Yo lo siento mucho , porque no eres un agua cualquiera. Tu abuela fue la que me vio nacer, y yo te tenía destinada para ver el nacimiento de muchos niños. Tú preparas el camino del fuego. El agua siempre es primero que el fuego».
Mientras el agua estaba embobada escuchando aquella dulce voz, el Abuelo de la Montaña bajó a su lado y la contempló en silencio. El agua se miró a sí misma y vio el rostro del Abuelo de la Montaña reflejado en ella. Y el Abuelo seguía sonriendo y esperando una respuesta.

El agua comprendió en ese momento que por encima del fuego y de todas las cosas, el privilegio de reflejar el rostro del Abuelo solamente lo tiene, el agua limpia . Entonces el agua suspiró y dijo:

«Ya no se preocupe Abuelo, seguiré siendo agua. Seguiré siendo su espejo. Gracias».

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